Por décadas, Guadalajara ha sido más que una parada entre vuelos. Es una ciudad vibrante, donde la tradición y la modernidad conviven en equilibrio: cuna del mariachi, capital del tequila y sede de una creciente escena de negocios, tecnología y diseño. Para quienes aterrizan en la capital jalisciense ya sea por una reunión, una exposición o algún evento, hospedarse cerca del aeropuerto puede significar mucho más que conveniencia.
A unos minutos del Aeropuerto Internacional de Guadalajara y también de Expo Guadalajara, el recinto más importante del occidente del país, dos hoteles ofrecen soluciones distintas para distintos tipos de viajeros: Wyndham Hotels & Resorts.
Hoteles en Guadalajara
Ramada Encore Guadalajara Sur
Ramada Encore by Wyndham Guadalajara Sur, con más de una década de historia, se ha vuelto uno de esos espacios que logran equilibrar la eficiencia con un estilo relajado y actual. Desde su arquitectura con guiños modernos hasta los colores vivos de sus interiores, el hotel no pretende imitar a los grandes resorts de lujo, pero sí ofrece una experiencia pensada para quienes valoran una cierta estética y funcionalidad sin complicaciones.
Sus 135 habitaciones reflejan justo eso: diseño limpio, espacio bien aprovechado y una atmósfera que invita tanto al descanso como a abrir la laptop y ponerse a trabajar. Hay detalles que se agradecen: el desayuno buffet incluido, el gimnasio abierto 24/7 y el centro de negocios para resolver lo esencial antes de una junta.
También suma puntos el restaurante-bar, que evita la necesidad de buscar opciones fuera después de un día largo. Y sí, también hay cargadores para autos eléctricos, lo que no pasa desapercibido para un perfil de viajero cada vez más consciente.

Microtel Inn & Suites Guadalajara Sur
A unas cuadras de distancia, Microtel Inn & Suites by Wyndham Guadalajara Sur ofrece otra cara del mismo concepto: accesibilidad sin sacrificar calidez. El enfoque aquí es la funcionalidad, pero con sorpresas agradables. Las 85 habitaciones estándar y 35 suites están diseñadas para estancias prácticas, sí, pero con una atmósfera tranquila, casi hogareña.
La experiencia se complementa con pequeños lujos: una piscina cubierta climatizada, gimnasio con equipo Life Fitness, estacionamiento gratuito, lavandería de autoservicio y una tienda abierta las 24 horas para resolver cualquier olvido. El desayuno, aunque sencillo, cumple su función sin pretensiones. Lo que destaca es el ambiente: relajado, sin ruido innecesario, ideal para recargar energía antes del siguiente vuelo o aventura.
Lo que une a estas dos propiedades no es solo la marca o la cercanía entre sí, sino su ubicación estratégica. Están lo suficientemente cerca del aeropuerto como para facilitar el traslado a cualquier hora del día, pero también conectadas con el pulso de la ciudad. En auto, se puede llegar en pocos minutos a Expo Guadalajara, un punto para quienes vienen a ferias, congresos o eventos internacionales.

Y si el viaje permite una escapada más allá del trabajo, la ubicación también resulta ideal para adentrarse en lo más icónico de Jalisco. Hacia el oeste, Tequila espera con sus campos azules y su historia viva. Una visita a Casa Sauza con su mezcla de hacienda histórica, destilería y experiencia sensorial.
Al otro lado de la ciudad, hacia el sur, está Tlaquepaque. Aunque ha ganado notoriedad turística, sigue conservando ese ritmo de barrio creativo, donde los talleres de alfarería y las galerías de arte conviven con fondas y restaurantes que elevan la cocina tradicional jalisciense a otro nivel.
En una ciudad donde el tiempo importa tanto como la experiencia, elegir dónde alojarse puede marcar la diferencia entre un viaje eficiente y uno verdaderamente memorable. Tanto Ramada Encore como Microtel Inn & Suites ofrecen comodidad bien pensada, servicio y una ubicación que abre puertas tanto al mundo corporativo como al corazón de Jalisco.














