Cuando una cadena hotelera internacional decide abrir un hotel, normalmente vende una historia de diseño, arquitectura, experiencia y ubicación. Lo que rara vez aparece en los folletos es la historia jurídica y social del inmueble donde operará.
Ese es precisamente el caso del edificio ubicado en Cristóbal Colón No. 1 y Doctor Mora No. 11, frente a la Alameda Central.
Hoy es promocionado como Boca Alameda, Autograph Collection, operado por Marriott International. Sin embargo, antes de convertirse en un hotel boutique, el inmueble protagonizó uno de los conflictos inmobiliarios más mediáticos del Centro Histórico.
En 2019 y 2020, diversos medios nacionales documentaron denuncias de antiguos habitantes que afirmaban haber sido desalojados en medio de litigios, reclamando que no se respetó su derecho de preferencia para adquirir los departamentos que ocupaban. El periodista Carlos Acuña fue una de las voces más visibles del caso.
La polémica no abandona al Edificio Trevi
Durante julio de 2026, el inmueble volvió a ocupar titulares luego de que la Alcaldía Cuauhtémoc colocara sellos de clausura al detectar que, durante una verificación, no fueron exhibidos documentos en materia de protección civil. A pesar de ello, distintos medios reportaron que los trabajos continuaban al interior del edificio.
No porque ello implique responsabilidad alguna para Marriott respecto de hechos pasados o de procedimientos administrativos, sino porque las grandes cadenas internacionales han convertido la gestión de riesgos reputacionales en uno de los pilares de sus políticas ESG.
Hoy los inversionistas no sólo preguntan si un inmueble cumple con parámetros financieros. También preguntan cómo llegó a ser desarrollado, quiénes lo ocuparon, cómo fueron resueltos los conflictos, qué litigios enfrentó y cuál ha sido su relación con las autoridades.
En una época en la que la Ciudad de México enfrenta una fuerte discusión pública sobre despojos y desplazamiento urbano, el caso Boca Alameda recuerda que los edificios no sólo tienen una ubicación privilegiada. También tienen memoria. Y esa memoria termina formando parte del valor —o del costo— de cualquier proyecto inmobiliario.















